Los nuevos amos del mundo

Por Javier de Rivera

El pasado viernes 2 de diciembre salieron fragmentos de una entrevista que me hicieron en La Sexta Columna para el documental Los nuevos amos del mundo, que analizaba el poder de las grandes empresas tecnológicas: Google, Apple, Facebook y Amazon.

Hacia el final de la entrevista creo haber mencionado la importancia de la Soberaní­a Tecnológica y la necesidad invertir en el desarrollo de tecnologí­as libres para crear alternativas. Además, aproveché para relacionar la dinámica de gestión privatizada de la información con la actual deriva ultra-neoliberal.

La lí­nea editorial del programa descafeinó significativamente algunas de mis respuestas para terminar con una versión light del “no se puede hacer nada” y “después de todo no es para tanto”. Por eso creo necesario difundir el texto que me preparé antes de ir a esta entrevista, tomando como guí­a las preguntas que ellos me plantearon.

losamos1. Imagí­nese que tengo una StartUp, y quiero dominar el mundo, qué cinco consejos me darí­a, ¿qué cinco cosas debo hacer?

Lo primero es tener la capacidad de crear un sistema tecnológico que funcione bien y que pueda ser rentable. Lo segundo es disponer de una grandí­sima fuente de financiación, como por ejemplo los 1.000 millones de dólares que gastó Facebok antes de empezar a dar beneficios en 2009. Desde ahí­, todo va más rápido. Lo siguiente son unas buenas relaciones públicas para convencer a la población de que les beneficia darte acceso a todos sus datos, y a los gobiernos para que no legislen en tu contra y te vean como una aliado del progreso y no como una institución de control.

2. Le cuento las que hemos elegido nosotros: Vende a tus usuarios, sus datos. Hazte gigante, compra y crece sin parar. No gastes en trabajadores, ten poco empleo. No pagues impuestos. Ten una idea y cambia el mundo, para bien o para mal.

Bien, pero os habéis olvidado de la financiación inicial que es clave. Sin ella no existirí­a ninguno de estos proyectos, que son un producto del capitalismo financiero. Y luego, tampoco ahorran en empleados, de hecho les pagan bastante bien, lo que pasa es que la tecnologí­a aumenta la productividad, y por lo tanto hacen falta menos trabajadores, y eso implica que mucha gente se quedará fuera.

3. Si tuviéramos que resumir el poder mundial que tienen estas cuatro grandes: Google, Amazon, Facebook y Apple, en una frase, ¿cuál serí­a? (Son los nuevos amos del mundo)

Serí­a neo-feudalismo. Este el término que utilizan algunos autores para referirse al mundo que están creando estas empresas. Al contrario de lo que sucede en el capitlismo financiero, en el que el control lo tiene la junta de accionistas representada por el consejo de administración, en estas instituciones digitales existe un sistema dual de acciones por el cual los fundadores acumulan todo el poder de decisión, aunque tengan solo el 5% de las acciones. Estas acciones con superderechos de voto son como tí­tulos nobiliarios adscritos a la persona y que les convierte en seíñores de sus territorios digitales.

4. ¿Somos conscientes de la información que le estamos dando a las GAFA?

Mucha gente sí­ es consciente, lo que pasa es que hay poco margen para reaccionar, porque no hay iniciativas colectivas con capacidad de presentar una alternativa. Y tampoco hay fondos para crearlas. Así­ que la mayorí­a de la gente se acaba resignando.

5. ¿Merece la pena el servicio a cambio de la cesión que hacemos? ¿Compensa esa pérdida de intimidad?

Merece la pena a corto plazo y a nivel individual. En una sociedad tan competitiva como la nuestra, es muy difí­cil resistirse a las ventajas que ofrecen esos servicios. Pero a largo plazo y desde un punto de vista social, no compensa en absoluto, porque estamos delegando colectivamente la gestión de nuestra información y de nuestras relaciones, y eso nos hace dependientes de los designios de empresas con mucho poder.

6. ¿Son demasiado grandes estas empresas?

No son demasiado grandes, son demasiado poderosas. Principalmente porque su control tecnológico hace que estén fuera del alcance de la regulación o incluso de la luz pública. El funcionamiento de su tecnologí­a es muy poco transparente y eso hace que no se pueda controlar lo que hacen con ella. Es decir, no hay ningún organismo público o internacional capaz de controlar el uso que hacen de los datos, por lo que ni sabemos si respetan sus propias normas de privacidad.

7. ¿Puede un estado enfrentarse a una GAFA y regularla?

La regulación no puede llegar a resolver el problema del todo. Lo que hace falta es ofrecer alternativas, la única solución al problema de abuso de poder por medio de la tecnologí­a es el Software Libre. Los estados deberí­an de invertir en promocionar el software libre y los proyectos basados en software libre, facilitando la creación de sistemas de comunicación que se pudieran ofrecer como bienes públicos o bienes comunes, y no como los sistemas propietarios de los que dependemos actualmente que explotan nuestros datos y vulneran nuestra privacidad.

8. ¿Hay sitio para todos en la nueva economí­a que capitanean las GAFA o terminarán acabando con el comercio y las pymes de toda la vida?

Estas plataformas aspiran a crear monopolios en los que todas las transacciones tengan que pasar por ellas. Entonces, seguirá habiendo pymes y comercio, pero este sucederá a través de ellas, que harán el papel de reguladoras del comercio minorista. Esto ya se está empezando a producir, con Amazon, y con las plataformas que llaman de “consumo colaborativo”, como Uber o Airbnb que lo que hacen abrir un mercado desregularizado, en el que no hacen falta licencias para operar, y hacen una competencia desleal a otros sectores.

9. ¿Se puede competir contra los gigantes?

La única forma de afrontar esta situación es desde el software libre y la soberaní­a tecnológica, que es un concepto basado en la soberaní­a alimentaria, que quiere decir que los paí­ses, las comunidades o incluso las personas sean realmente dueíñas de los recursos que necesitan para comunicarse, y no como sucede ahora, que dependemos totalmente de estas empresas privadas.

10. ¿Hacia qué modelo laboral global nos llevan estas empresas? Da la sensación de que se basan en una deslocalización salvaje hacia lugares que compiten excesivamente por salario. Es decir, hacia un mundo cada vez más desigual.

Estas instituciones son hijas del neoliberalismo. Son la punta de lanza del proyecto neoliberal. La ideologí­a que anima muchos de los proyectos de Silicon Valley es lo que en inglés llaman “libertarian”, que es una ideologí­a anti-estatal y por el gobierno absoluto de los sistemas de mercado, y esto obviamente implica más desigualdad, ausencia de derechos sociales, e incluso polí­ticos, y por supuesto de bienes públicos o bienes comunitarios.

La sociedad hipercompetitiva no es un resultado no deseado del progreso, es el objetivo explí­cito de la ideologí­a que anima estos proyectos.

11. ¿Queremos, nos interesa ese modelo?

Tú verás.

12. ¿Contribuyen lo que deben las GAFA, pagan los impuestos que les corresponde?

Obviamente no. Su modus operandi es escapar en todo lo posible de las regulaciones que no vengan impuestas por ellos mismos.

13. ¿Se oculta la insolidaridad fiscal de una multinacional cualquiera bajo la apariencia “guay” de start-up venida a más?

La imagen de ser empresas modernas y enrolladas que tratan de hacer un mundo mejor forma parte de su retórica de relaciones públicas. Pero se corresponde muy poco con sus prácticas reales, por lo tanto no es más que un engaí±o estético.

14. ¿Por qué no se les puede obligar a pagar los impuestos que deberí­an?

Como a todas las grandes empresas, los estados compiten entre sí­ por ver quien les ofrece el trato más favorable. Vivimos en un sistema en el que la legitimidad polí­tica se somete al poder económico, esa es la base del modelo neoliberal.

15. ¿Cómo ha cambiado, o están cambiando el mundo empresas como Google, Amazon, Facebook o Apple? Para bien y para mal

Lo están cambiando a bien para ellos y para los que quieren ser como ellos, y a mal para el resto del mundo.

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4 Comments

  1. Posted December 18, 2016 at 7:54 pm | Permalink

    Hola Javier.
    Estoy totalmente de acuerdo en que el final del programa fue decepcionante.
    Yo mismo escribí a la redacción del programa para expresarles que se les había olvidado una parte del trabajo, la que consiste en hablar de las alternativas existentes. Quizá no sean muchas, y quizá en algunos casos son alternativas que no cuentan con todas las opciones. Pero algunos las llevamos usando años y creemos que el público se merece la oportunidad de escuchar al menos sus nombres para poder indagar en ellas. Eso de que no hay alternativas es parte del negocio del neo-feudalismo –> “Convence a la gente de que no hay alternativa”.
    ¿Conoces Diaspora*, por ejemplo?
    Supongo que no. Te lo digo con todo el respeto, pero al fondo de este artículo hay un montón de enlaces para compartir, pero no veo ni el de Diaspora* ni el de GNUSocial. Te lo digo como sugerencia para llevar a cabo y difundir.
    Gracias por publicar tus textos aquí, me ha gustado tener la oportunidad de leerlos.
    Un cordial saludo.

  2. admin
    Posted December 18, 2016 at 8:22 pm | Permalink

    Claro que los conozco Pablo. Están muy bien. Sobre todo GNU social que creo que tiene más proyección que Diaspora, cuyos promotores se quedaron un poco de capa caída. Hay un montón de alternativas de ese tipo, pero la mayoría tienen poco impacto o muy local. En Francia hay varias. A ver si un día me pongo y escribo un post contando de las que tengo noticia.

    Saludos,
    Javier.

  3. Luis
    Posted December 20, 2016 at 9:12 am | Permalink

    No estoy de acuerdo, cualquiera de nosotros podríamos comprar las acciones de estas empresas si tanto poder creemos que tienen, y si ellos son los amos, pues nosotros también. Si cada español comprara 10 acciones de Google, España se haría con más del 50% de la capitaliazción de Google. Eso nos haría los amos del mundo? Suena hasta ridículo. El caso de Zuckenberg es distinto, él tiene el control de Facebook y no deja que los accionistas puedan tomar el control independientemente del número de acciones porque quiere realmente ayudar a la humanidad. Personalmente se ha propuesto destinar parte de sus propios beneficios a terminar con todas las enfermades para finales de siglo.

  4. admin
    Posted December 20, 2016 at 12:42 pm | Permalink

    En realidad, lo que dices de Facebook fue Google quien lo empezó en 2004. Se trata de un sistema dual de acciones por el que ellos (los directivos) se quedan con unas acciones espaciales cuyos votos valen 10 veces más que las otras, así es como mantienen el control de la compañía. Desde entonces, prácticamente todas las grandes empresas tecnológicas hacen lo mismo (Twitter es una rara excepción).

    En cualquier caso, una cosa es tener acciones y poder de voto, y otra muy distinta es estar en el día a día de las decisiones y de la gestión de la información, que es donde realmente reside una parte importante del poder de estas compañías.

    Saludos,
    Javier.

3 Trackbacks

  1. By Los nuevos amos del mundo on December 19, 2016 at 12:51 am

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