Los Social Media en las Revoluciones de los Países Árabes: Facebook en Túnez

Por Javier de Rivera

En un post anterior reflexionaba sobre el papel de las Redes sociales de Internet en las revoluciones árabes, centrándome en el caso de Egipto. En él argumentaba, entre otras cosas, que el porcentaje de usuarios de Facebook era tan bajo (6,7% el 1 de marzo) que resultaba imposible que hubiera tenido un papel predominante en la revolución democrática de Egipto.

Ayer tuve la oportunidad de asistir a la jornada Internet y las revoluciones sociales en el siglo XXI donde los ponentes aportaron una visión panorámica del papel de las nuevas tecnologías en los movimientos sociales. En conjunto, destacó la idea de que el principal actor de las revoluciones árabes es la gente que sale a la calle y no Internet, ni las redes sociales. Los nuevos media ayudan al facilitar la difusión de información, pero incluso en este caso es gracias a los activistas que las redes sociales pueden servir para estimular la conciencia social.

Entre todos los ponentes, el que más llamó la atención fue Sami Ben Gharbia, activista tunecino de Global Voices, entre otras cosas porque expuso una teoría muy interesante sobre el modo en que los nuevos media inciden en los movimientos sociales, por medio de una triangulación entre la redes sociales (los usuarios), los catalizadores de noticias (normalmente activistas, como Global Voices) y los medios de comunicación masivos (Al Jazeera, en particular).  Pero lo que me llamó especialmente la atención fue su relato sobre la importancia de Facebook en la revolución tunecina:

Al comienzo de las movilizaciones el gobierno tunecino decidió censurar la Red para cortar las vías de expresión subversiva, de modo que bloqueó el acceso a gran parte de las redes sociales y de contenidos como youtube, twitter, flicker, blogs, etc. Sin embargo, Facebook fue la única red que se mantuvo al margen de la censura, lo que  provocó que todo el contenido de protesta contra el régimen (videos, artículos, noticias, llamamientos, etc) migrara hacia esta plataforma.

En la práctica, nos cuenta Sami Ben, Facebook acabó siendo la única red social disponible, por lo que navegar por internet era navegar por Facebook (el sueño de Zuckerberg…).

Con esta decisión, la hegemonía de Facebook en la Red se convirtió en monopolio, al menos para los contenidos subversivos que fluyeron hacia ella para escapar de la censura. Esto hizo que una red social para enfocada al ocio y las relaciones sociales se convirtiera en una red subversiva y de protesta, lo cual ayudó también a difundir aún más ese material, al introducir a los activistas sociales en espacios de comunicación habitados por segmentos de la población alejados de la lucha política.

Según contó Sami Ben, la razón para que Facebook sobreviviera a la censura se remonta a 2008, cuando el gobierno censuró por primera vez el acceso a este Servicio de red social, provocando con ello las protestas de los usuarios haciendo que aumentara el descontento con el régimen y convirtiendo a ciudadanos normales en activistas o disidentes[1]. Esto se debe a lo que Sami Ben llamó The Cute Cat Theory: si niegas a la gente acceder a fotos de un gato lindo, se enfadan y sus opiniones se radicalizan, es decir, si quitas la diversión a la población, ésta se revuelve hacia la lucha social (o algo así).

Parece que esta mala experiencia en 2008 hizo que el gobierno represivo de Túnez evitara bloquear Facebook para no avivar aún más la rebelión contra el régimen. Rebelión que, por otro lado, ya estaba en marcha. Así que la estrategia de represión fue cerrarlo todo menos Facebook, como si la necesidad de acceso a esta red social fuera tan fuerte como para representar un agravante intolerable a la censura general de la Red.

“Pan y circo”

Esta es la máxima imperial romana para mantener al pueblo contento. En Túnez el pan ya estaba en cuestión debido a la crisis económica, el paro y la subida de los precios. Y según esta interpretación, Facebook representaría el papel del circo que mantiene entretenida a la gente. Algo similar al papel que pueden desempeñar el fútbol o las programas del corazón.

Siguiendo con esta analogía, el proceso que nos describe Sami Ben es similar a que el gobierno censurara los programas televisivos de debate político, de modo que la discusión política entrara en los programas del corazón (como en La Noria…), haciendo estos discursos más accesibles al público en general. O como si el gobierno cerrara las asociaciones de activistas y éstos tuvieran que reunirse en los locales de los clubs de fútbol, de lo cual surgiera una explosiva mezcla de holigans activistas.

La comparación es un poco burda, pero expresa la idea, aunque los medios sean diferentes: Facebook es un espacio más neutro de comunicación, más versátil y no tan dirigido. Es decir, se parece mucho a todas las demás redes sociales de Internet, siendo la comunicación parcelada por redes de contactos la única diferencia significativa, algo que no explica que la reticencia del gobierno a bloqueara respondiera a una cuestión estratégica:

En primer lugar, como estrategia de represión es bastante mala, pues concentra todos los discursos subversivos en una sola red. En segundo lugar, si ya se cerró Facebook en 2008 por su potencial movilizador y subversivo, ¿por qué no se contempla la necesidad de bloquearlo cuando las revueltas están en su punto álgido?  Una estrategia represiva puede ser torpe y pasar por alto determinados espacios, pero… ¿llegar al punto de temer las reacciones sociales por el bloqueo de Facebook en un contexto revolucionario?

Si eliminamos esta inexplicablemente mala estrategia represiva del antiguo régimen tunecino, tendremos que manejar la hipótesis de que Facebook pudo resistir el bloqueo debido a su fuerza corporativa, ya sea en el aspecto técnico (evitando de facto el bloqueo) o en el área de negociación, pues no sería extraño pensar que pudo haber negociaciones o “acciones diplomáticas” en 2008 cuando el gobierno bloqueó por primera vez el acceso a esta red social. Esta hipótesis resulta menos descabellada si tenemos en cuenta el poder de Facebook como lobby político y sus relaciones con el gobierno americano, algo de lo que habló Raed Jarrar, analista político y también ponente en las jornadas.

No es cuestión de dar rienda suelta a teorías conspiradoras, pero tampoco debemos conformarnos con relatos ingenuos de la situación, sino que debemos considerar las posibles hipótesis, junto con sus respectivos porcentajes de probabilidad y seguir al acecho de la verdad.


[1] Algo similar a lo que sucede es España con las leyes de propiedad intelectual, entre otras la Ley Sinde que ha generado un movimiento de protesta en las Red: #nolesvotes

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  1. By Bitacoras.com on April 10, 2011 at 8:26 am

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: En un post anterior reflexionaba sobre el papel de las Redes sociales de Internet en las revoluciones árabes, centrándome en el caso de Egipto. En él argumentaba, entre otras cosas, que el porcentaje de usuarios de Faceboo……

  2. [...] [4]Javier de Rivera. Los Social Media en las Revoluciones de los Países Árabes: Facebook en Túnez. Sociología y Redes sociales. http://sociologiayredessociales.com/2011/04/social-media-revoluciones-arabes-facebook-en-tunez-redes… [...]

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